
En plena pandemia, cuando las calles se vaciaron y el paso del tiempo nos llenó de incertidumbres, Hugo Leiva encontró en sus caminatas diarias por Ñi Lelfün (mi territorio) el proyecto Ñuque Mapu (Madre Tierra); un proyecto que es un bebé, que aún gatea, pero lleno de propuestas para el Küme Mongen (el buen vivir).




























